Un deshumidificador de obra es un aparato indispensable en construcciones nuevas, rehabilitaciones, daños por agua o para la reducción general de la humedad en edificios. Para que la compra resulte satisfactoria a largo plazo, al adquirir un deshumidificador de obra se deben tener en cuenta varios factores técnicos y económicos.
Capacidad de deshumidificación y tamaño de la habitación
Uno de los criterios de compra más importantes es la capacidad de deshumidificación, que suele indicarse en litros por día. Esta capacidad debe adaptarse al tamaño de la habitación y al grado de humedad. Para habitaciones o viviendas más pequeñas, bastan deshumidificadores compactos con menor potencia, mientras que para obras grandes, sótanos o zonas muy húmedas se necesitan deshumidificadores industriales potentes.
Eficiencia energética y consumo de electricidad
Un deshumidificador de obras suele funcionar durante muchas horas o incluso días. Por lo tanto, el consumo de energía juega un papel decisivo. Los aparatos modernos con compresor de bajo consumo o higrostato ayudan a reducir los costes de funcionamiento. Un sensor de humedad integrado garantiza que el deshumidificador de obras solo funcione cuando sea necesario.
Drenaje de condensación
Al comprar un secador, se debe prestar atención a cómo se evacua el agua de condensación. Muchos secadores de obra disponen de un depósito de agua integrado que debe vaciarse periódicamente. Para un funcionamiento continuo en obras, se recomienda un modelo con conexión de manguera para la evacuación directa del agua.
Volumen y ámbito de aplicación
Dependiendo del lugar de uso, el nivel de ruido puede ser relevante. Mientras que en las obras un volumen más alto no suele ser un problema, para espacios habitables o edificios residenciales se debe elegir un secador de obras lo más silencioso posible. Las especificaciones del fabricante sobre el número de decibelios ofrecen una buena orientación al respecto.
Movilidad y acabado
Las ruedas, las asas de transporte y una carcasa estable facilitan el transporte y el uso flexible. Los deshumidificadores de alta calidad suelen estar fabricados con una carcasa metálica robusta y están diseñados para un funcionamiento continuo, lo que resulta especialmente ventajoso en el ámbito industrial.
Funciones adicionales y seguridad
El apagado automático cuando el depósito de agua está lleno, las funciones de protección contra heladas o la protección contra sobrecalentamiento aumentan la seguridad y la vida útil del aparato. El fácil mantenimiento, por ejemplo, gracias a filtros de aire de fácil acceso, también es una característica de calidad importante.